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domingo, 9 de julio de 2017

Que Deus me Perdoe

María Ana Bobone


Se a minha alma fechada
Se pudesse mostrar,
E o que eu sofro calada
Se pudesse contar,
Toda a gente veria
Quanto sou desgraçada
Quanto finjo alegria
Quanto choro a cantar...

Que Deus me perdoe
Se é crime ou pecado
Mas eu sou assim
E fugindo ao fado,
Fugia de mim.
Cantando dou brado
E nada me dói
Se é pois um pecado
Ter amor ao fado
Que Deus me perdoe.
Quanto canto não penso
No que a vida é de má,
Nem sequer me pertenço,
Nem o mal se me dá.
Chego a querer a verdade
E a sonhar - sonho imenso -
Que tudo é felicidade
E tristeza não há.


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Si mi alma cerrada
Se pudiera mostrar,
Y lo que sufro callada
Se pudiera contar,
Todo el mundo vería
Cuán desgraciada soy
Cuánta alegría finjo
Cuánto lloro al cantar...

Que Dios me perdone
Si es crimen o pecado
Pero soy así
Y huyendo al fado,
Huía de mí.
Cantando doy un clamor
Y nada me duele
Si se trata de un pecado
Tener amor al fado
Que Dios me perdone.
Cuando canto no pienso
En lo que la vida tiene de malo,
Ni siquiera me pertenezco,
Ni el mal se me ofrece.
Llego a querer la verdad
Y a soñar – sueño inmenso -
Que todo es felicidad
Y tristeza no hay

miércoles, 14 de junio de 2017

Coimbra

Amália Rodrigues

  
Coimbra é uma lição
De sonho e tradição
O lente é uma canção
E a lua a faculdade
O livro é uma mulher
Só passa quem souber
E aprende-se a dizer saudade

Coimbra do choupal
Ainda és capital
Do amor em Portugal, ainda
Coimbra onde uma vez
Com lágrimas se fez
A história dessa Inês tão linda

Coimbra das canções
Coimbra que nos põe
Os nossos corações, à luz...
Coimbra dos doutores
Pra nós os seus cantores
A fonte dos amores és tu.


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Coímbra es una lección
de sueño y tradición,
el catedrático es una canción
y la luna la facultad,
el libro es una mujer,
sólo pasa quien sabe,
y se aprende a decir "te añoro".

Coímbra de Choupal,
todavía eres capital
del amor en Portugal, todavía...
Coímbra donde una vez,
con lágrimas hicieron
la historia de Inés, tan linda.

Coímbra de las canciones,
tan dulces, que dio luz
a nuestros corazones.
Coímbra de los médicos,
para nosotros sus cantantes,
la fuente del amor eres tú.

sábado, 27 de mayo de 2017

Uma Casa Portuguesa

Amalia Rodrigues



Numa casa portuguesa fica bem
pão e vinho sobre a mesa.
E se à porta humildemente bate alguém,
senta-se à mesa co'a gente.
Fica bem esta franqueza, fica bem,
que o povo nunca desmente.
Uma alegria da pobreza
está nesta grande riqueza
de dar e ficar contente.

Quatro paredes caiadas,
um cheirinho a alecrim,
um cacho de uvas doiradas,
duas rosas num jardim...
Um São José de azulejos
mais o sol da Primavera,
uma promessa de beijos,
dois braços à minha espera...
É uma casa portuguesa, com certeza!
É, com certeza, uma casa portuguesa!

No conforto pobrezinho do meu lar,
há fartura de carinho.
E a cortina da janela, o luar,
mais o sol que bate dela...
Basta pouco, poucochinho p'ra alegrar
uma existência singela...
É só amor, pão e vinho
e um caldo verde, verdinho
a fumegar na tigela.

Quatro paredes caiadas,
um cheirinho a alecrim,
um cacho de uvas doiradas,
duas rosas num jardim...
Um São José de azulejos
mais o sol da Primavera,
uma promessa de beijos,
dois braços à minha espera...
É uma casa portuguesa, com certeza!
É, com certeza, uma casa portuguesa!
un cigarrillo en el recipiente.



(Pulsar para ver el vídeo)



En una casa portuguesa se está bien
pan y el vino sobre la mesa.
Y si alguien llama a la puerta con humildad,
se sienta a la mesa con la gente.
Se ve bien esta franqueza, se ve bien,
Que el pueblo nunca niega.
Una alegría de la pobreza
Es esta riqueza
de dar y ser felices.

Cuatro paredes blancas,
un aroma de romero,
un manojo de uvas doradas,
dos rosas en un jardín ...
Un San José de azulejos
Y el sol de la primavera,
una promesa de besos,
dos brazos que me esperan ...
¡Es una casa portuguesa con certeza!
¡Es, con certeza, una casa portuguesa!

Pobres en la comodidad de mi casa,
hay un montón de cariño.
Y la cortina de la ventana, la luz de la luna,
Y el sol que golpea ...
Basta poco, muy poco para alegrar
una existencia sencilla ...
Es sólo el amor, el pan y el vino
y un caldo verde, la bacaladilla
para fumar en el tazón

Cuatro paredes blancas,
un aroma de romero,
un manojo de uvas doradas,
dos rosas en un jardín ...
Un San José de azulejos
Y el sol de la primavera,
una promesa de besos,
dos brazos que me esperan ...
¡Es una casa portuguesa con certeza!
¡Es, con certeza, una casa portuguesa!

domingo, 19 de marzo de 2017

Estranha Forma De Vida

Amalia Rodrigues


Foi por vontade de Deus
Que eu vivo nesta ansiedade
Que todos os ais sao meus
Que toda minha a saudade
Foi por vontade de Deus

Que estranha forma de vida
Tem este meu coracao
Vive de vida perdida
Quem lhe daria o condao
Que estranha forma de vida

Coracao independente
Coracao que nao comando
Vives perdido entre a gente
Teimosamente sangrando
Coracao independente

Eu nao te acompanho mais
Para deixa de bater
Se nao sabes onde vais
Porque teimas em correr
Eu nao te acompanho mais


(Pulsar para ver el vídeo)


Fue por voluntad de Dios 
Que vivo en esta ansiedad 
Que todos son miedos
Que es todo una nostalgia 
Fue la voluntad de Dios

¡Qué extraña forma de vida 
Tiene mi corazón!
Vive de forma perdida
¿Quién le daría el permiso? 
Qué extraña forma de vida 

Corazón independiente 
Corazón en el que no mando 
Vives perdido entre la gente 
Obstinadamente sangrando 
Corazón independiente 

Yo no te acompaño más
Para, deja de golpear 
Si no sabes dónde vas 
Porque temes caminar,
No te acompaño más

jueves, 2 de febrero de 2017

Ai, Mouraria

Amália Rodrigues



Amália da Piedade Rodrigues nació en Lisboa en 1920, en el barrio de Pena, hija de un zapatero y músico que hacía lo posible para sostener a sus cuatro hijos y su mujer. Resulta una referencia ineludible del fado en el siglo XX pero conviene preguntarse por qué, cuál es la causa de que esté enterrada en el Panteón Nacional portugués, por qué se la consideró la mejor embajadora de su país ante el mundo.

Aunque cantaba en familia desde muy pequeña, sobre todo tangos de Gardel, a los 9 años ingresó en una escuela, aún analfabeta. Tuvo que dejarla a los 12 para ayudar a la familia como bordadora. A los 15 años vendía fruta en la zona de Casi da Rocha. Ya entonces, su especial timbre de voz atraía la atención y por ello la incitaban a cantar, cosa que hacía de buen gusto. 

En 1940, con veinte años, se casó con el guitarrista Francisco da Cruz, gracias al cual tuvo una oportunidad en el teatro María Vitória. Allí fue donde conoció a Frederico Valério, que había de ser el compositor de muchos de sus fados. En 1943, tras sólo tres años de matrimonio, se divorcia y emprende una carrera independiente llegando, gracias a la intercesión del embajador, a cantar en Madrid. Escalando poco a poco en su profesión, tuvo la oportunidad de cantar en la opereta “Rosa Cantadeira” junto a la consagrada Hermínia Silva en 1944. Su gira por Brasil fue de tal éxito que poco después tendría un espectáculo organizado en torno a su figura contando solo 24 años. Precisamente fue allí, durante la gira de cuatro meses que cantaría por primera vez un fado que la haría famosa, obra de Valério: “Ai Mouraria”.

Desde aquello años su proyección fue mucho más allá de los habituales circuitos del fado: Brasil, África. Tras el estreno del filme “Capas Negras” en 1947, el mismo Hollywood se interesaría por ella que, en cambio, prefirió buscar su presencia en París. Esa vocación internacional aumentaría considerablemente en 1950, cuando participara en numerosos espectáculos por toda Europa apoyando el plan Marshall estadounidense por Italia, Suiza, Francia e Irlanda, donde cantó “Coimbra”, la canción que popularizaría la cantante francesa Yvette Giraud como “Abril en Portugal”.

Finalmente, llegó a Estados Unidos en 1953 cantando para la televisión de aquel país. Ya por entonces su gusto se ampliaba y era aficionada a interpretar canciones del flamenco. Fue por entonces (1954) cuando grabara el primero de sus muchos discos.

Vamos así adivinando que, aún teniendo un nuevo modo de cantar el antiguo fado, uno lleno de brío, pasión y elegancia, uno de los aspectos más diferenciados es la proyección internacional de la música portuguesa por el mundo. Países a los que nunca había llegado el fado se interesaban por él, conseguía poner a Portugal en el mapa musical europeo. Ninguno de sus antecesores había llegado tan lejos y tan decididamente, tal vez reduciéndose a su ambiente lisboeta, sus casas de fado, y algunas giras a Brasil o tierras africanas, donde había una especial sensibilidad a esta música. Amalia, en cambio, la hizo presente con gran seguridad en ámbitos que hasta entonces nada sabían de ella. En 1961 volvió a casarse, esta vez con un ingeniero brasileño, César Seabra, con quien estaría hasta la muerte de éste en 1997, dos años antes de que ella misma falleciera. 



Como a tantos otros fadistas de su generación, la Revolución de abril de 1974, supuso una considerable desatención hacia el fado (identificado con la dictadura) y un quebranto económico importante, justo cuando rebasaba sobradamente la cincuentena. Aunque con el tiempo recibiera numerosas condecoraciones y honores, restituyendo el crédito que siempre tuvo, para entonces su mejor momento había pasado. Aún editó en 1997 un disco de grabaciones inéditas de treinta años antes y hasta publicó un libro de poemas pero, envejecida y debilitada, murió repentinamente con 79 años.

  
Ai Mouraria
da velha Rua da Palma,
onde eu um dia
deixei presa a minha alma,
por ter passado
mesmo a meu lado
certo fadista
de cor morena,
boca pequena
e olhar trocista.
Ai Mouraria
do homem do meu encanto
que me mentia,
mas que eu adorava tanto.
Amor que o vento,
como um lamento,
levou consigo,
mais que inda agora
a toda a hora
trago comigo.
Ai Mouraria
dos rouxinóis nos beirais,
dos vestidos cor-de-rosa,
dos pregões tradicionais.
Ai Mouraria
das procissões a passar,
da Severa em voz saudosa,
da guitarra a soluçar.


(Pulsar para ver el vídeo)



¡Oh, Mouraria!
de la vieja calle de Palma, 
donde un día 
dejé presa mi alma, 
por haber pasado
justo a mi lado 
cierto fadista 
de color moreno, 
boca pequeña 
y mirar malicioso. 
¡Oh, Mouraria!
del hombre de mi encanto 
que me mentía, 
pero que yo adoraba tanto. 
amor que el viento, 
como un lamento, 
llevó consigo, 
incluso más ahora
que a toda hora 
Traigo conmigo. 
¡Oh, Mouraria! 
De los ruiseñores en los aleros, 
de los vestidos de color rosa, 
de los pregones tradicionales. 
¡Oh, Mouraria! 
De las procesiones al pasar, 
De la Severa con voz triste 
de guitarras resonar.

lunes, 5 de diciembre de 2016

Fado Primavera

Varios cantantes



Se presenta la interpretación de tres reconocidos fadistas entre los mejores de todos los tiempos: la histórica Amália Rodrigues, y los actuales Camané y Mariza. Los tres interpretan la misma pieza: el Fado tradicional Primavera, del guitarrista Pedro Rodrigues.


Todo o amor que nos prendera
Como se fora de cera
Se quebrava e desfazia
Ai funesta primavera
Quem me dera, quem nos dera
Ter morrido nesse dia

E condenaram-me a tanto
Viver comigo meu pranto
Viver, viver e sem ti
Vivendo sem no entanto
Eu me esquecer desse encanto
Que nesse dia perdi

Pão duro da solidão
É somente o que nos dão
O que nos dão a comer
Que importa que o coração 
Diga que sim ou que não
Se continua a viver

Todo o amor que nos prendera
Se quebrara e desfizera
Em pavor se convertia
Ninguém fale em primavera
Quem me dera, quem nos dera
Ter morrido nesse dia








(Pulsar para ver los vídeos)


Todo el amor que nos unió
Como si fuera de cera
Se quebraba y deshacía
Ay funesta primavera
Quien me diera, quien nos diera
Haber muerto en ese día

Y me condenaron a tanto
Vivir con mi llanto
Vivir, vivir y sin ti
Viviendo pero sin por ello
Olvidarme de ese hechizo
Que en ese día perdí

Pan duro de la soledad
Es lo único que nos dan
Lo que nos dan de comer
Qué importa que el corazón
Diga que sí o que no
Si continúa viviendo

Todo el amor que nos uniera
Se quebró y se deshizo
En miedo se convertía
Que nadie hable en primavera
Quien me diera, quien nos diera
Haber muerto en ese día

jueves, 14 de julio de 2016

Não sei porque te foste embora

Amália Rodrigues, Ana Sofía Varela


El hermoso fado de José Galhardo y Frederico Valério que se hizo clásico en la voz de Amália Rodrigues, aquí interpretado también por una joven Ana Sofía Varela.


Não sei por que te foste embora.
Não sei que mal te fiz, que importa,
só sei que o dia corre e àquela hora,
não sei por que não vens bater-me à porta.

Não sei se gostas de outra agora,
e eu estou ou não para ti já morta.
Não sei, não sei nem me interessa,
não me sais é da cabeça
que não vê que eu te esqueci.

Não sei, não sei o que é isto
já não gosto e não resisto
não te quero e penso em ti.

Não quero este meu querer no peito,
não quero esperar por ti nem espero.
Não quero que me queiras contrafeito,
nem quero que tu saibas que eu te quero.

Depois de este meu querer desfeito,
nem quero o teu amor sincero.
Não quero mais encontrar-te,
nem ouvir-te nem falar-te,
nem sentir o teu calor.
Porque eu não quero que vejas
que este amor que não desejas
só deseja o teu amor.



(Pulsar para ver el vídeo)



No sé por qué te fuiste
No sé qué mal te hice, qué importa,
Sólo sé que pasa el día y a aquella hora
No sé por qué no vienes a llamar a mi puerta.

No sé si te gusta otra ahora,
Y yo estoy o no ya muerta para ti.
No sé, no sé ni me interesa
No te borras de la cabeza
Que no ve que te olvidé.

No sé, no sé lo que es esto
Ya no me gusta y no resisto
No te quiero y pienso en ti.

Yo no quiero este querer en el pecho,
No quiero esperar por ti ni espero
No quiero que me ames falsamente,
Ni quiero que sepas que te quiero.

Después de este mi querer deshecho
No quiero tu amor sincero.
No quiero encontrarte más,
Ni oírte ni hablarte
Ni sentir tu calor.
Porque no quiero que veas
Que este amor que no deseas
Sólo desea tu amor.

martes, 28 de junio de 2016

Trova do vento que passa

Amália Rodrigues


Con interpretación de la gran Amália, traemos hoy un fado con letra de Manuel Alegre y música de António Portugal. El primero, nacido en 1936, es un gran poeta que desarrolló sus estudios de Derecho en Coimbra. Fue en la facultad donde conoció a un grupo que apoyaba la recuperación de canciones del folclore portugués junto a la composición de nuevos fados desde la oposición a la dictadura. Allí coincidió con António Portugal.

Fichado por la policía política por su oposición a la guerra colonial en Angola, militó desde joven en el partido socialista, del que llegaría a ser con el tiempo candidato a la presidencia en 2006 obteniendo algo más del 20 % de los votos y perdiendo la elección frente a Cavaco Silva. Son diversos los premios obtenidos para su producción poética, unida al fado en diversas ocasiones. La canción que puede escucharse (como la versión también muy conocida de Adriano Correia) son versiones reducidas de este poema que aquí ponemos en toda su extensión.


Pergunto ao vento que passa
notícias do meu país
e o vento cala a desgraça
o vento nada me diz?

Pergunto aos rios que levam
tanto sonho à flor das águas
e os rios não me sossegam
levam sonhos deixam mágoas.

Levam sonhos deixam mágoas
ai rios do meu país
minha pátria à flor das águas
para onde vais? ninguém diz.

Se o verde trevo desfolhas
pede notícias e diz
ao trevo de quatro folhas
que eu morro por meu país.

Pergunto à gente que passa
por que vai de olhos no chão.
siléncio é tudo o que tem
quem vive na servidão.

Vi florir os verdes ramos
direitos e ao céu voltados.
e a quem gosta de ter amos
vi sempre os ombros curvados.

E o vento não me diz nada
ninguém diz nada de novo.
vi minha pátria pregada
nos braços em cruz do povo.

Vi minha pátria na margem
dos rios que vão prò mar
como quem ama a viagem
mas tem sempre de ficar.

Vi navios a partir
(minha pátria à flor das águas)
vi minha pátria florir
( verdes folhas verdes mágoas ) .

Há quem te queira ignorada
e fale pátria em teu nome
eu vi-te crucificada
nos braços negros da fome

E o vento não me diz nada
só o silêncio persiste.
vi minha pátria parada
à beira dum rio triste.

Ninguém diz nada de novo
se notícias vou pedindo
nas mãos vazias do povo
vi minha pátria florindo.

Também nascem flores no esterco
(diz quem ganha em te perder).
eu é por ti que me perco
perder-me assim é viver.

E a noite cresce por dentro
dos homens do meu país.
peço notícias ao vento
e o vento nada me diz.

Quatro folhas tem o trevo
liberdade quatro sílabas.
não sabem ler é verdade
aqueles para quem eu escrevo.

Mas há sempre uma candeia
dentro da própria desgraça
há sempre alguém que semeia
canções no vento que passa.

Mesmo na noite mais triste
em tempo de servidão
há sempre alguém que resiste
há sempre alguém que diz não.


(Pulsar para ver el vídeo)


Pregunto al viento que pasa
noticias de mi país
y el viento calla la desgracia,
el viento nada me dice.

Pregunto a los ríos que llevan
tanto sueño a flor de las aguas
y los ríos no me sosiegan,
llevan sueños, dejan penas.

Llevan sueños, dejan penas
Ay, ríos de mi país,
mi patria, a flor de las aguas
¿Para dónde vas? Nadie dice.

Si el verde trébol deshojas,
pide noticias y di
al trébol de cuatro hojas
que muero por mi país.

Pregunto a la gente que pasa
por qué va mirando al suelo.
Silencio, es todo lo que tiene
quien vive en la servidumbre.

Vi florecer las verdes ramas
directas al cielo volteadas.
Y a quien gusta de tener amos
le vi siempre los hombros encorvados.

Y el viento no me dice nada
nadie dice nada nuevo.
Vi mi patria clavada
en los brazos en cruz del pueblo.

Vi mi patria en el margen
de los ríos que van al mar
como quien ama el viaje
pero tiene siempre que quedarse.

Vi navíos partir
(mi patria a flor de las aguas)
vi mi patria florecer
(verdes hojas, verdes penas).

Hay quien te quiere ignorada
y habla, patria, en tu nombre.
Yo te vi crucificada
en los brazos negros del hambre.

Y el viento no me dice nada
sólo el silencio persiste.
Vi mi patria detenida
en la orilla de un río triste.

Nadie dice nada nuevo
si noticias voy pidiendo
en las manos vacías del pueblo
vi mi patria floreciendo.

Y la noche crece por dentro
de los hombres de mi país.
Pido noticias al viento
y el viento nada me dice.

Cuatro hojas tiene el trébol,
libertad, cuatro sílabas.
No saben leer, es verdad,
aquellos para quienes escribo.

Pero hay siempre un candil
dentro de la propia desgracia,
hay siempre alguien que siembra
canciones en el viento que pasa.

Lo mismo en la noche más triste
en tiempos de servidumbre
hay siempre alguien que resiste
hay siempre alguien que dice que no.