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miércoles, 3 de agosto de 2016

Moinho desmantelado

Alfredo Marceneiro



Alfredo Duarte, nacido en 1891, fue de oficio “marceneiro” (carpintero), algo que tuvo a gala hasta utilizarlo como nombre artístico. Pasó una infancia dura, huérfano de padre desde los 14 años y obligado a aprender un oficio que no le gustaba inicialmente pero que le permitía cantar.

Heredó el gusto musical de su madre participando en grupos carnavalescos desde muy joven, a comienzos del siglo XX. Cuando empezó a destacar con sus fados en las fiestas se hacía llamar Alfredo Lulu, por el gusto de vestir elegante que tenía. Fue hacia los años veinte, al consolidarse como cantante, cuando cambió su apellido por el de Marceneiro. Para entonces ya participaba en reuniones en los cafés e iniciaba el camino de sus primeras composiciones que le llevarían a su primer contrato profesional en 1924.

Paulatinamente definió un escenario casi de actor en sus actuaciones, con los guitarristas delante de él, que permanecía de pie (fue el primer fadista en hacerlo), limitados a un mero acompañamiento que primaba la letra sobre la música, gustoso de improvisar variaciones en sus fados que solía cantar casi en la oscuridad.

Aunque hizo su primera grabación en 1929 le gustaba preferentemente el ambiente de los cafés rodeado de público, donde cantaba algunos de sus fados que terminarían siendo clásicos, como “A casa das Mariquinhas”. Fue también protector de otras figuras que fueron surgiendo a su amparo, como la propia Amalia Rodrigues o Herminia Silva. Se retiró oficialmente en 1980 recibiendo la medalla de oro de Lisboa para morir dos años después


Moinho desmantelado
Pelo tempo derruído
Tu representas a dor
Deste meu peito dorido

É grande a tua desgraça
Ao dizê-lo sinto pejo
Porque em ti apenas vejo
A miseranda carcaça

Perdeste de todo a graça
Heróica do teu passado
Hoje ao ver-te assim mudado
Minha alma cora e descrê

E quem te viu, e quem te vê
Moinho desmantelado
Moinho pombo da serra
Que triste fim tu tiveste

Alvas farinhas moeste
Para o povo da tua terra
Hoje a dor em ti se encerra
Foste votado ao olvido

Foi-se o constante gemido
Dessas mãos trabalhadoras
Doce amante das lavouras
Pelo tempo derruido



(Pulsar para ver el vídeo)
  

Molino desmantelado
Por el tiempo derruido
Representas el dolor
De mi pecho dolorido.

Es grande tu desgracia
Al decirlo me avergüenzo
Porque en ti apenas veo
El miserable esqueleto

Perdiste del todo la gracia
Heroica de tu pasado
Hoy viéndote así cambiado
Mi alma se ruboriza y descree

¿Quién te ha visto y quién te ve?
Molino desmantelado
Molino de la sierra
¡Qué triste final tuviste!

Blancas harinas moliste
Para el pueblo de tu tierra
Hoy el dolor en ti se encierra
Fuiste condenado al olvido

Se fue el constante gemido
De esas manos trabajadoras
Dulce amante de los cultivos
Por el tiempo derruido

jueves, 9 de junio de 2016

Antigamente

Gisela João



Cuando empecé a conocer el fado partía del tópico de que era una forma de canción triste, llena de pasiones: amores rotos, venganzas, celos... Es cierto que su origen, datado aproximadamente en el segundo cuarto del siglo XIX es popular surgiendo en las tabernas portuarias lisboetas, barrios empobrecidos como Alfama, Graça o Mouraria. El fado, mezcla de estilos propios desde sus orígenes pretendidamente árabes pasando por influencias brasileñas, es en origen una queja, un lamento, donde se mezclan los amores perdidos con la nostalgia (saudade) de los tiempos mejores vividos por Portugal, cuando éste era un país conquistador de los mares y descubridores del mundo.

Aquello, sin embargo, no me parecía coherente con el hecho de que fuera una forma musical que, muy tempranamente en el siglo XX, se hubiera desarrollado en los teatros de revistas. Era difícil imaginar al fado como una música alegre, propia de ese tipo de escenarios, incluso danzable. Todo esto es el "Fado corrido", del que presentamos un bonito ejemplo en un fado de Manuel de Almeida cantado por la joven Gisela João.

Meu velho Fado Corrido
se foste dos mais bairristas
porque te mostras esquecido
na garganta dos fadistas?

Explicou-me um velho amigo
como o Fado era tratado
Tinha graça, o Fado antigo
da forma que era cantado

Um ramo de loiro à porta
indicava uma taberna
À noite era uma lanterna
com sua luz quase morta

Como o fado tudo "importa"
foi sempre a taberna abrigo
do meliante ao mendigo
da desgraça e da miséria
Também tinha gente séria
explicou-me um velho amigo

Sob os cascos da "vinhaça"
deitada em forma bizarra
estava sempre uma guitarra
para servir de "negaça"

O canjirão da "murraça"
de tosco barro vidrado
andava sempre colado
aos copos p'lo balcão
E era assim nesta função
como o Fado era tratado

Se aparecia um tocador
às vezes até "zaranza"
pedia ao tasqueiro a banza
para mostrar seu valor

Logo havia um cantador
dando o tom de certo perigo
provocava o inimigo
num cantar à desgarrada
Até às vezes com "lambada"
tinha graça, o Fado antigo

Pouco tempo decorrido
cheia a taberna se via
p'ra escutar a cantoria
ao som do Fado Corrido

Todos prestavam sentido
quando alguém cantava o Fado
O tocar era arrastado
o estilo dava a garganta
E hoje pouca gente o canta
da forma que era cantado

Escutei com atenção
um cantador do passado
e a sua linda canção
prendeu-me p'ra sempre ao Fado

Por muito que se disser
o Fado é canção bairrista
Não é fadista quem quer
mas sim quem nasceu fadista



(Pulsar para ver el vídeo)


Mi viejo Fado Corrido
Si fuiste tan popular
¿Por qué te muestras olvidado
En la garganta de los fadistas?

Explicome un viejo amigo
Cómo el Fado era tratado
Tenía gracia, el Fado antiguo
De la forma en que era cantado

Un ramo de laurel en la puerta
Indicaba una taberna
Por la noche era una linterna
Con su luz casi muerta

Como en el fado todo “importa”
Fue siempre la taberna abrigo
Del ladrón al mendigo
De la desgracia y la miseria
También había gente seria
Explicome un viejo amigo

Bajo las botellas de "vinacho"
Inclinada de forma curiosa
Estaba siempre una guitarra
Para servir de “reclamo”

El jarro del “Puñetazo”
De tosco barro vidriado
Andaba siempre pegado
A las copas en el mostrador
Y fue así en esta función
Como el Fado era tratado

Si aparecía un intérprete
A veces incluso "aturdido"
Pedía al tasquero la viola
Para mostrar su valor

Pronto había un cantante
Dando un tono de cierto peligro
Provocando al enemigo
En un cantar a la desgarrada
Incluso a veces con una "bofetada"
Tenía gracia, el Fado antiguo


Al poco tiempo transcurrido
Llena la taberna se veía
Para escuchar el canto
al son del Fado Corrido

Todos prestaban atención
Cuando alguien cantaba el fado
El tocar era arrastrado
El estilo lo daba la garganta
Y hoy poca gente lo canta
En la forma en que era cantado

Escuché con atención
Un cantante del pasado
Y su linda canción
Me ató para siempre al Fado

Por mucho que se diga
El Fado es canción de barrio
No es fadista quien quiere
Sino aquel que nació fadista