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lunes, 3 de julio de 2017

Pequenas felicidades

Manuel de Almeida


O nosso amor são pequenas felicidades
São sorrisos, são tristezas
Algumas leviandades
E também muitas certezas
Cresce sempre, nunca cansa
Tudo nele são verdades
É certeza não é esperança
Não tem lugar p'ra maldades

O nosso amor são pequenas felicidades
São sorrisos, são tristezas
Algumas leviandades
E também muitas certezas
Aumenta todos os dias
Desde manhã ao sol-pôr
Aquece as noites mais frias
Enfim, é o nosso amor

O nosso amor são pequenas felicidades
São sorrisos, são tristezas
Algumas leviandes
E também muitas certezas
Um dia tem de morrer
E muitos virão depois
Quando isto suceder
Já não estamos os dois


(Pulsar para ver el vídeo)


Nuestro amor son pequeñas felicidades
Son sonrisas, son tristezas
Algunas levedades
Y también muchas certezas.
Siempre creciendo, no se cansa
Todo en él son verdades
Con certezas y esperanzas
No hay lugar para maldades

Nuestro amor son pequeñas felicidades
Son sonrisas, son tristezas
Algunas levedades
Y también muchas certezas.
Aumenta todos los días
Desde la mañana al atardecer
Calienta las noches más frías
En fin, es nuestro amor

Nuestro amor son pequeñas felicidades
Son sonrisas, son tristezas
Algunas levedades
Y también muchas certezas.
Un día morirá
Y muchos vendrán después
Cuando esto suceda
No estaremos los dos

lunes, 15 de mayo de 2017

Fado da saudade

Manuel de Almeida


Ás veces é um disfarce
Ó odio que a gente sente
É a saudade a lembrar-se
De quem se esquece da gente

Há quem queira mascarar-se
Com risos de felicidade
Ó riso nao é verdade
As veces é um disfarce

Quando o amor se mostra ardente
Nao julgues ter mais valor
Ás vezes tem mais amor
Ó odio que a gente sente

Quase sempre o criticar-se
Álguem a quem se quis bem
Nao é ódio nem desdém
É a saudade á lembrar-se

Tudo é simples e aparente
Mais a maior crueldade
É no sentir-mos saudade
De quem se esquece da gente


(Pulsar para ver el vídeo)


A veces es un disfraz
El odio que sentimos
Es el deseo de recordar
De quién se olvida la gente

Hay gente que quiere enmascararse
Con risas de felicidad
La risa no es verdad
A veces es un disfraz

Cuando un amor se muestra ardiente
No juzgues que tenga más valor
A veces tiene más amor
El odio que la gente siente

Si casi siempre criticamos
A alguien a quien se hizo bien
No es el odio ni el desdén
Es el anhelo de recordar

Todo es simple y aparente
Pero la mayor crueldad
Es sentirnos nostálgicos
De quien se olvida la gente

domingo, 14 de agosto de 2016

Tempos que já lá vão

Manuel de Almeida


Nació en 1922 en el barrio de Bica, en Lisboa. Poco aficionado al estudio, lo abandonó al cumplir diez años, a partir de lo cual asistía a espectáculos y agrupaciones fadistas. De este modo, imbuido por la afición, se buscó un oficio en zapatería a partir de los quince años y hasta cumplir con el servicio militar. A su vuelta del mismo, en 1947, se casó. Continuando con su afición al fado, comenzó por escribir algunas letras como la del poema “Ala arriba” que interpretaría Alberto Cardia con gran éxito.

Fue en el restaurante Iipóia donde actuó ante el público por primera vez. La experiencia fue positiva para ambas partes porque actuó regularmente allí. En 1951 pasó a ser profesional en el restaurante que dirigía por entonces Adelina Ramos. Desde entonces desarrollaría su carrera en las casas de fado lisboetas: Retiro do Malhăo, Estribo, Olímpia Clube, Faia y Tipóia, al que sería fiel durante doce años. En la década de los sesenta pasaría a formar parte del elenco del Lisboa ŕ Noite, propiedad de Fernanda María, donde permanecería once años más. Posteriormente, pasaría en 1979 al Forte D. Rodrigo, llevado por el fadista del mismo nombre, donde estaría dieciséis años alternando su presencia en programas de radio así como algunos viajes al extranjero (España, Mozambique, Estados Unidos, etc.). 


É como a lenha queimada
Dos velhos o coração
As cinzas são as saudades
Dos tempos que já lá vão

Quando o inverno da idade
Nossa cabeça embranquece
A gente julga que esquece
A risonha mocidade;
Mas envolvida em saudade
A nossa alma amargurada
É cinza quase apagada
De lareira crepitante
E a mocidade distante
É como a lenha queimada

Assim a vida decorre
Como esfera num declive
Nossa vida aos poucos morre
E a gente a pensar que vive
Então dentro em nós revive
Esta cruenta ambição
Voltar aos tempos de então
Voltar a ter mocidade
É quando a tristeza invade
Dos velhos, o coração

Então a vida anoitece
Triste gélida, sem luz
E é bem mais pesada a cruz
Que a gente arrastar parece;
Uma lágrima aparece
Saída do coração
Rosa de orvalho em botão
Que as nossas faces invade
Caem juntas e há saudade
Dos tempos que já lá vão



(Pulsar para ver el vídeo)


Es como la leña quemada
De los viejos, el corazón
Las cenizas son los recuerdos
De los tiempos que se fueron

Cuando el invierno de la edad
Nuestra cabeza blanquea
La gente imagina que olvida
La sonriente mocedad;
Pero envuelta en nostalgia
Nuestra alma amargada
Es ceniza casi apagada
Del hogar crepitante
Y la mocedad distante
Es como leña quemada

Así que la vida discurre
Como una bola en una pendiente
Nuestra vida muere poco a poco
Y la gente piensa que vive
Así que dentro de nosotros revive
Esta cruenta ambición
Volver a los tiempos de antaño
Recuperar la juventud
Es cuando la tristeza invade
De los viejos, el corazón

Entonces la vida se oscurece
Triste, gélida, sin luz
Y es más pesada la cruz
Que la gente parece arrastrar;
Aparece una lágrima
Salida del corazón
Rosa de rocío en capullo
Que nuestras caras invade
Caen juntas y hay nostalgia

De los tiempos que se fueron

jueves, 9 de junio de 2016

Antigamente

Gisela João



Cuando empecé a conocer el fado partía del tópico de que era una forma de canción triste, llena de pasiones: amores rotos, venganzas, celos... Es cierto que su origen, datado aproximadamente en el segundo cuarto del siglo XIX es popular surgiendo en las tabernas portuarias lisboetas, barrios empobrecidos como Alfama, Graça o Mouraria. El fado, mezcla de estilos propios desde sus orígenes pretendidamente árabes pasando por influencias brasileñas, es en origen una queja, un lamento, donde se mezclan los amores perdidos con la nostalgia (saudade) de los tiempos mejores vividos por Portugal, cuando éste era un país conquistador de los mares y descubridores del mundo.

Aquello, sin embargo, no me parecía coherente con el hecho de que fuera una forma musical que, muy tempranamente en el siglo XX, se hubiera desarrollado en los teatros de revistas. Era difícil imaginar al fado como una música alegre, propia de ese tipo de escenarios, incluso danzable. Todo esto es el "Fado corrido", del que presentamos un bonito ejemplo en un fado de Manuel de Almeida cantado por la joven Gisela João.

Meu velho Fado Corrido
se foste dos mais bairristas
porque te mostras esquecido
na garganta dos fadistas?

Explicou-me um velho amigo
como o Fado era tratado
Tinha graça, o Fado antigo
da forma que era cantado

Um ramo de loiro à porta
indicava uma taberna
À noite era uma lanterna
com sua luz quase morta

Como o fado tudo "importa"
foi sempre a taberna abrigo
do meliante ao mendigo
da desgraça e da miséria
Também tinha gente séria
explicou-me um velho amigo

Sob os cascos da "vinhaça"
deitada em forma bizarra
estava sempre uma guitarra
para servir de "negaça"

O canjirão da "murraça"
de tosco barro vidrado
andava sempre colado
aos copos p'lo balcão
E era assim nesta função
como o Fado era tratado

Se aparecia um tocador
às vezes até "zaranza"
pedia ao tasqueiro a banza
para mostrar seu valor

Logo havia um cantador
dando o tom de certo perigo
provocava o inimigo
num cantar à desgarrada
Até às vezes com "lambada"
tinha graça, o Fado antigo

Pouco tempo decorrido
cheia a taberna se via
p'ra escutar a cantoria
ao som do Fado Corrido

Todos prestavam sentido
quando alguém cantava o Fado
O tocar era arrastado
o estilo dava a garganta
E hoje pouca gente o canta
da forma que era cantado

Escutei com atenção
um cantador do passado
e a sua linda canção
prendeu-me p'ra sempre ao Fado

Por muito que se disser
o Fado é canção bairrista
Não é fadista quem quer
mas sim quem nasceu fadista



(Pulsar para ver el vídeo)


Mi viejo Fado Corrido
Si fuiste tan popular
¿Por qué te muestras olvidado
En la garganta de los fadistas?

Explicome un viejo amigo
Cómo el Fado era tratado
Tenía gracia, el Fado antiguo
De la forma en que era cantado

Un ramo de laurel en la puerta
Indicaba una taberna
Por la noche era una linterna
Con su luz casi muerta

Como en el fado todo “importa”
Fue siempre la taberna abrigo
Del ladrón al mendigo
De la desgracia y la miseria
También había gente seria
Explicome un viejo amigo

Bajo las botellas de "vinacho"
Inclinada de forma curiosa
Estaba siempre una guitarra
Para servir de “reclamo”

El jarro del “Puñetazo”
De tosco barro vidriado
Andaba siempre pegado
A las copas en el mostrador
Y fue así en esta función
Como el Fado era tratado

Si aparecía un intérprete
A veces incluso "aturdido"
Pedía al tasquero la viola
Para mostrar su valor

Pronto había un cantante
Dando un tono de cierto peligro
Provocando al enemigo
En un cantar a la desgarrada
Incluso a veces con una "bofetada"
Tenía gracia, el Fado antiguo


Al poco tiempo transcurrido
Llena la taberna se veía
Para escuchar el canto
al son del Fado Corrido

Todos prestaban atención
Cuando alguien cantaba el fado
El tocar era arrastrado
El estilo lo daba la garganta
Y hoy poca gente lo canta
En la forma en que era cantado

Escuché con atención
Un cantante del pasado
Y su linda canción
Me ató para siempre al Fado

Por mucho que se diga
El Fado es canción de barrio
No es fadista quien quiere
Sino aquel que nació fadista