lunes, 16 de mayo de 2016

Outono de folhas caidas

Silvia Filipe



Sílvia Filipe nació en Montepellier (Francia) en 1971, de padres emigrantes portugueses. En la adolescencia volvió a Portugal iniciando allí su carrera de fadista.

Destacó en 1989 ganando en “Gran Noche de Fado” con el tema “Outono de Folhas Caidas” que ofrecemos a continuación con letra de António José de Bragança (un hermoso poema, sin duda) y música de Joaquim Campos, dentro del conocido "Fado Tango". 

Aquel mismo año participó en un concurso de Rádio Renascença “O Artista Sou Eu” incluyendo el tema que cantó en una recopilación. En 1991 participó en el Festival TV da Canção.

No sería hasta 2003 cuando editara su primer álbum (Mar de Fado) al que seguiría en 2006 “Canto Serena”. Desde entonces se presentó en varios países: Holanda, Francia, Alemania, Suiza, Canadá. Además de como fadista destaca por otras facetas artísticas: poesía, pintura y diseño de vestidos.


Outono, folhas caídas
Com sangue Deus as pintou;
Folhas tão cedo nascidas
Pobres folhas mal vividas
Um vento louco as levou

Nasceram na primavera
Fê-las Deus da cor da esperança
Sonharam uma quimera
Serem como as folhas de era
De saudade e de lembrança

Mas chega o verão, o calor
E as folhas verdes tão belas
Vão perdendo o seu frescor
Pressentem a sua dôr
Ficam triste e amarelas

Ao inverno não chegaram
Foram curtas suas vidas
Da cor do sangue as pintaram
Ventos loucos as levaram
Outono, folhas caídas



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Otoño, hojas caídas
Con sangre Dios las pintó;
Hojas nacidas tan pronto
Pobres hojas mal vividas
Un viento loco las llevó

Nacieron en la primavera
Las hizo Dios del color de la esperanza
Soñaron una quimera
Son como hojas de hiedra
De nostalgia y de recuerdo

Pero llega el verano, el calor
Y las hojas verdes tan bellas
Van perdiendo su frescura
Presienten su dolor
Se ponen tristes y amarillas

Al invierno no llegaron
Fueron cortas sus vidas
Del color de la sangre las pintaron
Vientos locos las llevaron
Otoño, hojas caídas

viernes, 13 de mayo de 2016

Ser fadista

Julieta Estrela



Nacida en 1938, de pequeña acompañaba a su madre y a su tía a lo que luego sería el local Cesária, asistiendo a tertulias fadistas con figuras como Carlos Conde, Francisco Radamanto o Alfredo Marceneiro. Éste sería el lugar donde ella misma iría interviniendo poco a poco hasta que atrajera la atención del Joaquim Cordeiro, que la inscribió en el concurso “Rainhas das Cantadeiras e Azes do Fado”, organizado por el periódico “A Voz de Portugal”. Al haberlo ganado junto a Florinda María, pudo iniciar su carrera profesional.

Así se estrenó en la Sala Luso en 1957, donde habría de cantar durante cuatro años junto a Filipe Pinto, Fausto Ribeiro y el poeta Joăo Linhares Barbosa. En la década de los 60 multiplicaría sus apariciones en la Emisora Nacional abriendo en 1967 su primera casa de fados (Guitarra da Madragoa) decidiendo un año más tarde dejar de cantar.

Pese a considerarse más organizadora que protagonista, volvería esporádicamente al mundo de la canción diez años más tarde, tras un feliz encuentro con Fernanda Baptista. Con el tiempo, su interés se volvería a traducir en la apertura en el año 2000 de la casa de fados “Fado Maior”, en Alfama.

Tuvo desde entonces una presencia continua en el Consejo consultivo del Museu do Fado integrando incluso su cuerpo docente desde el 2001 al 2006. Eso le llevaría a presidir la Asociación Portuguesa de Amigos del Fado, organización creada en 1994 y dedicada a la investigación y divulgación del mundo fadista.
  


Fado... meu vagabundo de rua
Não sei que vida é a tua que andas armado em senhor
Fado... tu gostas é de algazarra
Dum xaile, duma guitarra, das patuscadas do amor

Ser fadista... ser um fadista de raça
É enfrentar a ameaça, é uma graça que Deus nos deu
Ser fadista... é o destino que chora
Nascido na mesma hora em que o fadista nasceu
Ser fadista... é dar a mão á saudade
Que anda a chorar p'la cidade, é ser pobre com altivez
Ser fadista... é destino que se perdoa
Oração à fé de Lisboa, ser fadista é ser português

Fado... há uma voz que te chama
P'rás vielas de má fama onde o sol nunca morou
Fado... paras á porta da vida
Onde uma mulher perdida p'ra não chorar, te cantou


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Fado... mi vagabundo de la calle
Yo no sé qué vida es la tuya que finges ser señor
Fado... te gusta la algarada
De un chal, de una guitarra, de las fiestas del amor

Ser fadista... ser una fadista de raza
Es enfrentar la amenaza, es una gracia que Dios nos dio
Ser fadista... es el destino que llora
Nacido en la misma hora en que el fadista nació
Ser fadista... es dar la mano a la nostalgia
Que anda llorando por la ciudad, es ser pobre con altivez
Ser fadista... es destino que se perdona
Oración a la fe de Lisboa, ser fadista es ser portugués

Fado... hay una voz que te llama
Por los callejones de mala fama donde el sol nunca habitó
Fado... paras en la puerta de la vida

Donde una mujer perdida, por no llorar, te cantó

miércoles, 11 de mayo de 2016

Desejo louco

Ada de Castro


Ada Antunes Pereira nació en 1937 en el barrio lisboeta de Castelo. Comenzó como actriz en un grupo de teatro juvenil cantando fados de Herminia Silva, su cantante preferida. Allí la escuchó una locutora de radio, Julieta Fernandes, que le consiguió una actuación en Radio Graça, a partir de lo cual se planteó pasar al terreno profesional.

En 1960 consiguió actuar en el reaturante Faia donde permanecería año y medio escogiendo para la ocasión fados propios. Aunque la familia estaba en desacuerdo con esta carrera, sí recibió el apoyo sin embargo de Herminia Silva y María José da Guia, que ejercieron de madrinas artísticas en sus comienzos. Tras pasar brevemente a la casa “A Toca”, donde sustituyera a Fernanda Peres, se estableció durante doce años en el restaurante Folclore hasta que en 1973 pasara al del Sr. Vinho durante otros doce años, hasta 1985. De entre sus éxitos de aquellos años destacan "Rosa Caída", "Cigano", "Gosto de tudo o que é teu" o "Deste-me um cravo encarnado".

Fue también una de las más conocidas madrinas de las Marchas Populares por los barrios lisboetas, espectáculo que cobraba brillantez con sus interpretaciones de marchas, llegando a grabar más de quinientas. Con el tiempo pasaría al terreno internacional con actuaciones en diversos países europeos, Australia, América y hasta en China.


Roguei ao meu coração
Para não bater apressado
Quis saber qual a razão
Deste meu tonto cuidado

Respondi-lhe que te amava
De te perder tinha medo
E assim a bater andava
A espalhar o meu segredo

Queria só para nós dois
Aventura deste amor
Prometeu-me mas depois
O seu bater for maior

Agora quando te vejo
Sei enfim qual a razão
Deste meu louco desejo
De parar o coração


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Rogué a mi corazón
No latir apresurado
Quise saber la razón
De este mi tonto cuidado

Le respondí que te amaba
Tenía miedo de perderte
Y así latiendo andaba
Propagando mi secreto

Quería sólo para nosotros
Aventura de este amor
Me prometió más después
Su latido fue mayor

Ahora cuando te veo
Sé en fin cuál es la razón
De éste mi loco deseo

De parar el corazón

lunes, 9 de mayo de 2016

Nossos Irmãos

Natália dos Anjos



El 3 de Septiembre de 1945, el buque Duque de Caixas atracó de madrugada en Lisboa. En él volvían a su patria 162 oficiales y 1636 soldados brasileños que habían combatido en Italia durante la Segunda Guerra Mundial. Venciendo todo tipo de reticencias políticas, el gobierno de aquel país se declaró beligerante en 1944 contra el ejército del Eje, enviando a aquel batallón.

Habiéndose integrado en el IV Ejército norteamericano, participó en la lucha por gran parte de Italia, combatió y rindió al enemigo, también acumuló un buen número de bajas. El pueblo entero de Lisboa se volcó aquel día de homenaje a aquellos "hermanos" que habían combatido por la libertad de todos. Soldados orgullosos, otros mutilados, desfilaron entre aclamaciones para que la bandera de la Fuerza Expedicionaria Brasileña (FEB) recibiera la más alta condecoración del gobierno portugués.




Celebrando este momento de hermanamiento empezó a cantar la fadista Natália dos Anjos, nacida en 1913, esta hermosa canción que pronto se hizo muy popular y fue cantada, a su vez, por muchas gargantas de aquel país. 


Um regimento passou
De soldados brasileiros
E um menino perguntou
Minha mãe, são estrangeiros?
A mãe sorriu de maneira
Que ao filho pareceu de troça
Minha mãe é que a bandeira
Que ali vai não é a nossa
Nas cores não se assemelha
Tem um céu, muitas estrelas
A nossa é verde e vermelha
Mas são lindas qualquer delas
Aquela nobre bandeira
Que volta altiva da guerra
É da nação brasileira
Que é irmã da nossa terra
São nossos irmãos bem vindos
São nossas as suas galas
E até falam português
Tal qual eu falo e tu falas
Marcham ali perfilados
Como se fôssemos nós
Os avós desses soldados
Foram os nossos avós
Regressam de batalhar
Pelo direito, pela verdade
E acabam de conquistar.
Nossa própria liberdade



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Un regimiento pasó
De soldados brasileños
Y un niño preguntó
Madre mía, ¿son extranjeros?
La madre sonrió de manera
Que a su hijo pareció de burla
Madre mía, es que la bandera
No es la nuestra
Los colores no se parecen
Tiene un cielo, muchas estrellas
La nuestra es verde y roja
Pero son lindas cualesquiera de ellas
Esa bandera noble
Que vuelve altiva de la guerra
Es de la nación brasileña
Que es hermana de nuestra tierra
Son nuestros hermanos los que vienen
Son nuestras sus galas
E incluso hablan portugués
Tal como hablo y tú hablas
Marchan así alineados
Como si fuéramos nosotros
Los abuelos de estos soldados
Eran nuestros abuelos
Regresan de la batalla
Por el derecho, por la verdad
Y acaban de conquistar
Nuestra propia libertad

jueves, 5 de mayo de 2016

De loucura em loucura

Ricardo Ribeiro


Ricardo Ribeiro, un "cantante de mucho peso y pocos años" como lo describieron, para algunos una de las grandes voces jóvenes más destacadas, nace en Lisboa en 1981 viviendo en la Académica da Ajuda, el barrio donde empezó a cantar a los 12 años, acompañado por los guitarristas Carlos Gonçalves y José Inácio, que le acompañarían desde entonces.
Sus principales referencias fueron Fernando Maurício, Manuel Fernandes y Alfredo Marceneiro. Con 15 años formaba parte del elenco del restaurante “Os Ferreiras” donde coincidió con el primero. En 1996 quedaría segundo en la Gran Noche del Fado de Lisboa pero se resarció venciendo en el mismo los dos años siguientes. Después pasó al restaurante NóNó, en el Barrio Alto, lo que le permitió pasar luego al café Luso y al Faia. 

En el 2004 aparece su primer disco, bajo el título de su propio nombre, lo que le lleva al año siguiente a recibir el premio a la revelación masculina de la Fundación Amália Rodrigues. El fadista obtuvo un considerable éxito internacional colaborando en 2008 en el disco “Em Português” con el músico Rabih Abou Khalil. En 2010 participó en el “Filme do Desassosego” de João Botelho, interpretando dos temas. Ese año sale también su segundo disco “Porta do Coração”.

La canción que presentamos, letra de Joao Dias está musicado por uno de sus maestros, Alfredo Marceneiro, en lo que se conoce tradicionalmente como "Fado Cravo".


Vou de loucura em loucura
Como quem anda á procura
De uma constante ilusão
Velho sonho em que persigo
Uma voz um rosto amigo
Perdido na multidão

Vou de loucura em loucura
Que o próprio vento murmura
Promessas de um bem ausente
Estranha alma é a minha
Que se sente tão sozinha
Entre tanta e tanta gente

Vou de loucura em loucura
Como quem anda á procura
De uma alma fugidia
Olhos perdidos nos céus
Eu canto pedindo a Deus
Pra me encontrar qualquer dia


(Pulsar para ver el vídeo)


Voy de locura en locura
Como quien anda buscando
Una constante ilusión
Viejo sueño en que persigo
Una voz, un rostro amigo
Perdido en la multitud

Voy de locura en locura
Que el propio viento murmura
Promesas de un bien ausente
Extraña alma es la mía
Que se siente tan sola
Entre tanta y tanta gente

Voy de locura en locura
Como quien anda buscando
Un alma fugitiva
Ojos perdidos en los cielos
Canto pidiendo a Dios

Para encontrarme cualquier día

jueves, 28 de abril de 2016

À noitinha

Francisco Pessoa



Francisco Pessoa tenía 17 años cuando empezó a cantar fado, acompañado por José Nunes y Paco Peres. No frecuentaba casas de fados ni el mundo del espectáculo, como era usual, sino estudios de grabación, sobre todo en los años 60.

"Quatro Fados de Amor" fue el primer disco registrado. En él cantaba poemas de David Mourão Ferreira, así como de Mário Martins y Manuel Andrade en canciones como "A hora é de Saudade" o "Fados". "À noitinha" tiene letra del primero y música de Miguel Ramos, dentro de la forma tradicional del "Fado Margarida".


Tu vens todos os dias à noitinha
Saber se eu não parti, se ainda aqui estou
E quando vens de preto, és andorinha
E quando vens de branco, o céu mudou

No teu vestido preto, a primavera
É quase tão cruel como um insulto
Mas a minh’alma nunca desespera
De procurar em ti um céu oculto

Tu vens todos os dias à noitinha
E despes-te com tanta lentidão
Com tanta lentidão que se adivinha
A forma do teu próprio coração

E quando vais, é já noite fechda
Não sei se vou ficar, se vou saír
Não posso ter a alma sossegada
Sem saber se amanhã tornas a vir


(Pulsar para ver el vídeo)



Vienes todos los días por la noche
A saber si no me fui, si aún estoy aquí
Y cuando vienes de negro, eres golondrina
Y cuando vienes de blanco, el cielo cambió

En tu vestido negro, la primavera
Es casi tan cruel como un insulto
Pero mi alma nunca desespera
De buscar en ti un cielo oculto

Vienes todos los días por la noche
Y te desnudas con tanta lentitud
Con tanta lentitud que se adivina
La forma de tu propio corazón

Y cuando te vas, es ya noche cerrada
No sé si me quedaré, si voy a salir
No puedo tener el alma tranquila
Sin saber si mañana volverás a venir

miércoles, 27 de abril de 2016

Quero Cantar para a Lua

Katia Guerreiro


Nació en África del Sur en 1976 pero muy pequeña emigró a la isla de San Miguel, en las Azores. A los 15 años tocaba la “viola da terra”, un instrumento de aquel lugar, participando en un grupo folclórico. Unos años después se trasladó a Lisboa para estudiar Medicina, licenciatura que obtendría en el 2000. En ese tiempo sería la voz del grupo rockero “Os Charruas”. Ese mismo año participaría en un concierto de homenaje a Amália Rodrigues cantando un fado por primera vez en público y causando sensación.

En el 2001 editaría su primer disco (Fado Maior) que empezaría a extender su fama en el extranjero, incluso en un lugar tan lejano como Corea del Sur, donde fue top de ventas. Dos años después lanzaría el segundo “Nas maos do fado” confiando la letra a poetas clásicos como Luís de Camões, Florbela Espanca, Ary dos Santos o António Lobo Antunes. 

En el 2006 lanza su tercer disco “Tudo ou Nada”, donde la música portuguesa y brasileña se combinaban. Todo ello ha hecho que sea una figura y cantante reconocidas ampliamente en Portugal. En el 2008 sacaría su cuarto álbum (Fado) incluyendo poemas de Fernando Tavares, una canción de Charles Aznavour dedicada a Lisboa e incluso una producción propia.

En años sucesivos ampliará sus discos con “Os Fados do Fado” recreando canciones clásicas y un disco recopilatorio de sus mejores fados. La canción que ahora traemos corresponde a su álbum "Até ao fim" tal como la interpretó en un concierto el 18 de abril de 2015. Es un poema de Amália Rodrigues musicado por Pedro de Castro. Dueña de una poderosa voz su excesiva gestualidad y la teatralidad con que rodea algunas de sus intervenciones restan algo del gran mérito que tienen sus canciones.


Quero cantar para a lua
Deixem-me cantar na rua
Pois foi da rua que eu vim
Vim da rua, vim das pedras
Nada sei das vossas regras
Regras não são para mim

Deixem-me chorar ao vento
Deixem andar meu lamento
Pode ser que chegue ao céu
Deixem-me o meu pensamento
Que embora seja tormento
Que seja, mas seja meu?


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Quiero cantar a la luna
Déjenme cantar en la calle
Porque fue de la calle de donde yo vine
Vine de la calle, vine de las piedras
No sé nada de vuestras reglas
Las reglas no son para mí

Déjenme llorar al viento
Déjenme andar con mi lamento
Puede ser que llegue al cielo
Déjenme mi pensamiento
Que aunque sea tormento

Que sea, pero ¿que sea mío?